domingo, 05 de agosto de 2012
Y es que el metro, o el tubo, como lo llaman acá, se convierte en la mejor alternativa de transporte, no solo para los londinenses, sino principalmente para los visitantes.
La razón es sencilla; o aprende a andar en el metro o se quiebra.
Una carrera de taxi al aeropuerto puede costar entre 90 y 100 libras, la moneda local, valor que es mejor no convertir a pesos, porque da dolor el solo hecho de pensar que sobrepasa una quincena de un colombiano que gane el salario mínimo.
La carrera mínima no existe, o si existe no parece como tal, porque un trayecto de unas cuantas cuadras puede costar 15 libras, lo que equivale a más de 45.000 pesos.
Por eso, el metro, que es el más grande del mundo, se convierte en una bendición para sus usuarios y la verdad es que enamora.
Es fácil de usar, está perfectamente señalizado, es limpio, ordenado, pero tampoco es económico. Un tiquete de un trayecto vale 4,50 libras y la tarjeta para todo el día, 7,80 libras (más de 25 mil pesos). La ventaja es que el transporte está integrado y con esa tarjeta se puede andar en metro y en bus.
Pero la solución definitiva es tener la tarjeta Oyster, para una semana o para el mes. Sin esta es mejor no existir en la capital británica. La de ocho días tiene un valor de 35 libras, un poco más de 110.000 pesos colombianos. La de los 30 días, cuesta 130 libras (más o menos 415.000 pesos).
Aunque las cifras parecen altas, con esos valores, pagando diariamente o tomando taxi, apenas alcanzaría para ir al trabajo unos cuantos días. Por eso, la Oyster se convierte en el amigo inseparable que debe tener en Londres.
“Yo la compro mensual, porque uso todas las zonas y me sale más económico”, diece Sandra Lago, una colombiana que vive en Londres.
En las líneas del metro, especialmente en la central, se ven periodistas, visitantes y citadinos, con mapa en mano, para movilizarse más fácilmente por la ciudad, por debajo de la ciudad, pero con una rapidez única y sin la congestión de las vías. Un trayecto largo puede durar máximo media hora.
Otra cosa que debe tener en cuenta a la hora de tomar el metro es tener una chaqueta a mano. Adentro, en ocasiones el calor es insoportable, pero al salir a la superficie, el frío puede jugarle una mala jugada y de paso, enfermarlo, especialmente porque las corrientes de aire son bastante fuertes.
Ya sabe, si viene a Londres, lo primero que debe asegurar es la Oyster Card, sin eso, literalmente se arruina.
Prensa Coldeportes