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lunes, 13 de noviembre de 2017

Un oro que le salió bien Caro a Colombia

El título por equipos en el trap de los Bolivarianos aparte de ser el primero para el país anfitrión en tiro deportivo, también representó todo un esfuerzo familiar en el logro

Cuando aseguró el segundo podio se liberó de una presión especial. Obviamente quería ser bicampeón, pero al menos ya podía cumplirles la promesa a sus dos hijas. “Cuando logramos el primer lugar por equipos, ambas querían la mascota de ajaytuké, así que les dije que si lograba otra medalla, cada una se quedaría con un muñeco, o en su defecto el único lo rifábamos entre las dos. Afortunadamente alcanzó para cada una”, confiesa con una sonrisa de alivio Danilo Caro, que se convirtió este lunes en doble medallista para Colombia en los Bolivarianos.

Manuela y Valeria, de 11 y 10 años respectivamente, fueron las que más disfrutaron del logro por duplicado de su padre, cuyo nombre es sinónimo de tiro. Cinco Juegos Olímpicos acreditan que es una leyenda viva de este deporte en el país. “Su compañía antes que presión, fue un estímulo para luchar en cada plato y aunque están muy pequeñas todavía, espero que sigan con la tradición”, dice el deportista que en trap ya sumó otro oro a nivel colectivo y un bronce individual más a su amplia colección de metales.

Pero con la consagración por equipos, Danilo ya pudo cumplir otro sueño familiar. “Este oro tiene un valor demasiado especial porque es la primera vez que compito al lado de mi sobrino en el equipo. Esteban apenas tiene 17 años y va a ser mi reemplazo”, afirma con la misma determinación que le apunta al plato, Danilo, quien no pudo comenzar mejor el largo camino hacia Tokio 2020. (Escuchar audio)


El tiro aparte de su razón de ser, “es un deporte de tradición familiar”. “Mi abuelo materno, que era italiano y muy aficionado al tiro, Mario Guarneri, nos lo inculcó desde pequeños, al igual que mi papá Edmundo, así que crecimos en ese ambiente y en él hemos sido, somos y seremos muy felices”, afirma el atleta que hace una semana aseguró ya cupo a los Centroamericanos del próximo en Barranquilla con su tercer lugar en el clasificatorio de República Dominicana.

En cuanto a Esteban, el tío asegura más perdigones que glóbulos en la sangre “porque si los Caro llevan el tiro en las venas, los Hurtado, por parte de su mamá, también son una familia amante de este deporte”. “Así que debe salir mejor que yo porque tiene sangre de tirador por ambos lados”, advierte sin el menor asomo de duda.
“Desde los nueve años me acompaña y duerme con la escopeta debajo de la almohada, así que nos identifica esa pasión que tuvimos desde niños. La medalla se la debemos a él porque Perú ya había terminado y por lo menos debía sumar 21 platos, arrancó sin impactar los dos primeros y terminó con 23, por lo que es una ronda que vale más que un 25”, agrega con orgullo Danilo.

Esteban se sonroja ante el halago y simplemente se escuda en las palabras para agradecerle tanto que le ha enseñado a través del ejemplo. “Es un orgullo inigualable que él me dé semejante responsabilidad, pero los asumo con mucha determinación y convencimiento, algo que siempre ha tenido mi tío en la cancha”, cuenta el nuevo campeón bolivariano.

Son muchos los consejos que Danilo le ha dado a su sucesor, pero hay uno en particular que el joven intenta aplicar siempre: “Me dice que disfrute cada ronda como si fuese la última, que no me guarde nada porque así siempre estará la satisfacción del deber cumplido sin importar el resultado final”.

Pero el equipo Caro no se reduce a ellos dos, también está el entrenador de ambos. “Es complejo dirigir a tu hermano e hijo porque por más profesional que seas, siempre está el factor familiar, aunque algo tenemos claro, que las diferencias o roces que se presenten, ya que es apenas normal que en el deporte los haya, se quedan en la cancha. Afuera somos los mismos”, afirma Mauro.

Los tres celebraron a rabiar el título junto a Hernando Vega, el otro integrante del equipo colombiano que es como de la familia. En medio del júbilo, todos coincidieron en el mismo deseo: que Danilo puede llegar a los sextos Olímpicos con 55 años. “En el corazón siento que sí, espero que me den el tiempo y las demás cosas porque esto en definitiva es pasión y me hace estar acá, así  que hay que prepararse mental y físicamente para lograrlo”, dice con esperanza el referente del tiro deportivo colombiano.

Y si la medalla olímpica sigue siendo esquiva, ya hay otra ilusión por la que juntos están trabajando. “De no alcanzarlo, confío en que Esteban se suba al podio olímpico y el apellido Caro quede inscrito en la historia del deporte colombiano”, se ilusiona Danilo. En realidad, ya está grabado, pero si se puede eternizar, mejor aún.

Prensa COC - Coldeportes

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